Ladrones ~ Dec 21, 2003
Los bandidos ya no son como antes.
Apenas el día de ayer me decía mi buen amigo Dolphmef que había sido víctima de un asalto exprés (lo calificó como un secuestro exprés, aunque yo no lo considero de esa manera).
Él y otro amigo en común, Tomás, regresaban a media tarde de no-sé-dónde. Tomás había ido a dejarlo en su coche hasta su casa -ubicada en Uxmal, en la Col. Narvarte, a escasas 3-4 cuadras de la mía-. En ello, Dolphmef estaba cerrando la puerta de afuera de su casa cuando tres tipos armados los amagaron y los treparon al coche de Tomás.
Les bajaron todo lo posible, fueron a un cajero y Tomás sacó sus escasos 1'700 pesos que tenía en su cuenta, su celular, cartera, además del celular de Dolphmef. Y desde luego, el coche, que me parece que era un Passat.
Los fueron a dejar en Concepción Béistegui y Tlalpan.
Los ladrones ya no son como antes. Ya no es la bonita tradición de enmascararse y entrar a una casa con una linterna a media noche y buscar dinero; ahora caen a la hora que sea, tienen métodos más sofisticados de trabajar.
Ya no se tientan el corazón. No sé a qué se deba este efecto, pero quizá sea, desde luego, el desempleo y la pobre situación económica mundial, y más específica mexicana.
Qué lástima que se haya perdido la tradición de robar donde los asaltados se comían una telera para bajar el susto. Qué coraje y qué impotencia lo de Tomás y Marco: Dolphmef.



